ARMADA DE COLOMBIA DEBILITÓ LAS FINANZAS DEL NARCOTRÁFICO CON LA DESTRUCCIÓN DE 35 LABORATORIOS ILEGALES
Las finanzas de las organizaciones criminales que delinquen en esta región del país sufrieron una afectación superior a los 766 millones de pesos colombianos.
En desarrollo de operaciones conjuntas, coordinadas e interinstitucionales contra el delito transnacional del narcotráfico, la Armada de Colombia logró, en el último mes, la ubicación y destrucción de 35 infraestructuras ilegales, empleadas para la producción de pasta base de coca – PBC en los departamentos de Cauca y Nariño.
Las operaciones se llevaron a cabo en los municipios de El Charco, Francisco Pizarro, Guapi, López de Micay, Mosquera, Olaya Herrera, Santa Bárbara de Iscuandé, Tumaco y Timbiquí, gracias a la ofensiva permanente de las unidades de la Brigada de Infantería de Marina No. 4, que mantienen presencia constante en los ríos y zonas selváticas del Pacífico sur nariñense y caucano.
Al interior de estas infraestructuras, diseñadas para la producción de alcaloides, fueron hallados 1.847 kilogramos de insumos sólidos y 8.416 galones de insumos líquidos, utilizados en las diferentes fases del procesamiento ilícito.
De acuerdo con información de Inteligencia Naval, los laboratorios pertenecerían a estructuras criminales asociadas a los Grupos Armados Organizados residuales – GAOr “Alfonso Cano”, Frente “Iván Ríos” y E-30 “Jhonier Toro Arenas”, que emplean el narcotráfico como su principal fuente de financiamiento para ejecutar acciones criminales contra la Fuerza Pública y las comunidades de la región.
Cabe resaltar que, la construcción y operación de este tipo de infraestructuras ilícitas implica la deforestación y alteración de amplias zonas selváticas, afectando gravemente los ecosistemas del Pacífico colombiano. Además, los residuos químicos utilizados para la producción de sustancias ilícitas son vertidos de manera indiscriminada en suelos y fuentes hídricas, incrementando los niveles de contaminación y degradación ambiental.
Con estos resultados, las finanzas de las organizaciones criminales que delinquen en el Pacífico sur sufrieron una afectación superior a los 766 millones de pesos colombianos, debilitando significativamente su capacidad logística y económica.
